Descubridores descubiertos. La emergencia del Arte latino

https://i1.wp.com/www.cancilleria.gov.co/sites/default/files/FOTOS2015/boletin-arco-2015.jpg La Feria ARCO 2015 ha recordado a los españoles algo que ya se sabe en los Estados Unidos desde hace mucho tiempo: el epicentro artístico de la cultura hispánica ya no está en la madre patria, sino en las antiguas colonias. Es cierto que la literatura latinoamericana ha sido siempre bien considerada en España, porque era también muy valorada internacionalmente, pero las artes plásticas latinas interesaban poco a una España que quería sobre todo parecerse a Europa, y miraba con cierta distancia indulgente a Hispanoamérica. Sin embargo, los estudios hemisféricos tan en boga en Nueva York, muestran cómo las conexiones artísticas entre norte y sur son enormes; y explican que los artistas latinos hayan estado muchas veces por delante de los españoles en lo que se refiere a las nuevas tendencias. Estos contactos fructíferos para el arte se dan especialmente en Florida y California, pero es en Nueva York, verdadero melting pot (o cacerola de mezclas) del mundo latino con el anglosajón, donde maduran y se hacen internacionales.

https://i0.wp.com/66.98.6.109/multimedia/cdn_uploads//2015/03/NY.jpgNueva York, por otra parte, está más interesado en la cultura hispánica postcolonial, con todo su exotismo y su compleja problemática interna, que en lo español, como muestra la escasa afluencia de público al precioso museo de la Hispanic Society.

https://i2.wp.com/nyulocal.com/wp-content/uploads/2014/11/museum.650.jpg El arte de España sólo interesa en ocasiones puntuales, como el pasado aniversario del Greco y ahora el del Quijote, que se celebra más aquí que en la actual España en crisis. Y si se trata de arte actual, ese interés por lo español tiene que ver con la relectura que hacen de nuestro patrimonio latinos como el colombiano Ruvén Afanador en sus recientes trabajos fotográficos sobre el flamenco (Torero, Ángel Gitano y Mil Besos).

https://i1.wp.com/www.fotografodigital.com/wp-content/uploads/2009/10/Ursula-L%C3%B3pez_Fotograf%C3%ADa-Ruven-Afanador-550x702.jpg Este redescubrimiento de los colonizadores por parte de los colonizados podría ser con el tiempo una posible salvación de esa “marca España”, excesivamente anclada en el pasado folklórico, e impermeable a las novedades artísticas; también a las que aportan otros artistas españoles que no se sienten vinculados con esas tradiciones castizas del sur, por muy geniales que sean.

https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/43/3c/bd/433cbdf13ac6329aca7ea515b00c6c92.jpg Por ejemplo, los músicos españoles actuales que recibieron más elogios en el comienzo de temporada de Los Ángeles fueron alabados porque su música no sonaba a cliché de bolero, guitarra y palma. Llamó la atención su cosmopolitismo vanguardista. En concreto, Los Angeles Times dice maravillas de la obra de Ramon Lazkano “Igeltsoen Laborategia” (Laboratorio de tizas), realizada en homenaje a Oteiza.

https://i1.wp.com/salonkritik.net/08-09/tizas.jpg Leyendo estas críticas y las crónicas actuales sobre ARCO (“Ya no somos sudacas. Nos han redescubierto”, dice el galerista colombiano Luis Fernando Pradilla en relación con ARCO 2015), caigo en la cuenta de que quizás nuestra ceguera con respecto al arte latinoamericano no es sólo algo reciente, en relación con la eurofilia de la etapa democrática, que nos llevaba a dar la espalda a Amércia, sino que tiene que ver también con el aislamiento de España durante el Franquismo. Aunque se hablaba mucho entonces de la Hispanidad, una mirada excesivamente tradicionalista y colonial impedía ver la verdadera realidad de Hispanoamérica, con su dimensión internacional.

Por seguir con este ejemplo tan conocido en Navarra, Oteiza no solamente trajo de su estancia en Sudamérica entre 1935 y 1949 una visión primitivista del arte, inspirada en las culturas prehispánicas. Allí pudo también conocer lo más exquisito de la vanguardia artística del momento, como muestra la exposición Moderno: Design for Living in Brazil, Mexico, and Venezuela, 1940–1978, que está teniendo lugar ahora en la American Society de Nueva York.

https://i0.wp.com/blog.archpaper.com/wp-content/uploads/2015/01/Brillembourg2.jpg Fue en América donde el artista hizo sus primeros contactos con el constructivismo y los experimentos del movimiento moderno que se desconocían todavía en España, y que Oteiza contribuyó a difundir en la década de los 50. Por eso nos viene muy bien a los críticos y artistas españoles acercarnos a América, no como “descubridores” sino para aprender con humildad lo mucho que tienen que enseñarnos los que hablan nuestra misma lengua.

https://i0.wp.com/www.as-coa.org/sites/default/files/styles/arts_culture_feature/public/Moderno_tour_event.jpg Tribuna publicada en el Diario de Navarra, el 9 de marzo de 2015.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s